¿Conoces todos los riesgos presentes en tu puesto de trabajo de oficina?

Como ya hemos comentado en artículos anteriores publicados en nuestro blog, es muy importante tomar en consideración los riesgos presentes y las medidas preventivas a aplicar en los puestos de trabajo de oficina.

Pausas periódicas y descansos

Hay que resaltar la importancia de realizar a lo largo de la jornada las pausas periódicas y descansos recomendados con anterioridad en esta web (pausas de unos 10 o 15 minutos por cada 90 minutos de trabajo con la pantalla; aunque en tareas que requieran el mantenimiento de una gran atención, conviene realizar al menos una pausa de 10 minutos cada 60 minutos, y siempre que sea posible, deben hacerse lejos de la pantalla y permitir al usuario relajar la vista, cambiar de postura, dar algunos pasos, etc.).

Permanecer un tiempo prolongado en posición sedente utilizando un ordenador en postura estática, ya sea con un PC de sobremesa con pantalla o con un ordenador portátil, producido por la falta de movilidad, la adopción de posturas forzadas y la desviación articular puede generar problemas que afecten principalmente al tronco, cuello y extremidades superiores de nuestra estructura osteomuscular.

Diseño ergonómico del puesto

Principio básico de la prevención de riesgos laborales es la adaptación del puesto de trabajo a la persona, por tal motivo, el empleador debe proporcionar las condiciones mínimas exigibles a sus empleados a nivel de equipamientos con el fin de disponer unas condiciones adecuadas para el puesto, evitar posibles bajas laborales que se pudieran producir y mejorar su rendimiento.

Equipamientos necesarios

Para prevenir los riesgos realizando esta actividad, en los puestos de trabajo de oficina se debe disponer de las siguientes condiciones y equipamientos:

  • La silla ergonómica, con asiento ajustable y regulable en alturarespaldo reclinable, también regulable en altura y profundidad, con el fin de que el borde del asiento no presione las piernas por la parte posterior de las rodillas, y que disponga de una ligera prominencia para el apoyo lumbar. El asiento debe ser giratorio y con cinco patas de apoyo dotadas de ruedas para facilitar el movimiento y las acciones de levantarse o sentarse, pero con resistencia suficiente debe evitar desplazamientos involuntariosEs recomendable disponer de reposabrazos en la silla.
  • Los mecanismos para el ajuste de la silla deben ser fáciles de manejar desde la posición sentada y a prueba de posibles cambios no intencionados.

La espalda debe mantenerse siempre apoyada correctamente en el respaldo de la silla, con los antebrazos apoyados sobre la mesa o reposabrazos y colocados en flexión en una posición de 90º, y con las piernas formando un ángulo de 90º. También es importante mantener apoyados los pies y las piernas para facilitar el apoyo lumbar en el asiento y evitar compresiones en las piernas, motivo por el que disponer de un reposapiés puede ser fundamental para adaptar el puesto a la persona.

  • El uso de reposamuñecas para ratón y teclado es recomendable para reducir la carga estática de los miembros superiores, ya que favorece una alineación adecuada de la muñeca durante el trabajo. Una alineación correcta del antebrazo, la muñeca y la mano se consigue cuando forman una línea recta, evitando así la flexión o extensión forzada lateral o vertical de las articulaciones.

  • La pantalla deberá situarse a una distancia superior a 40 centímetros respecto a los ojos del usuario y colocar el borde superior de la pantalla a la altura de sus ojos, por lo que deberá utilizarse un soporte adicional para la elevación de la misma si fuera necesario.
  • La mesa de trabajo debe disponer de dimensiones suficientes para permitir una colocación flexible de la pantalla, teclado, ratón, documentos y el resto de los elementos y materiales de trabajo. Deberá disponer de una superficie poco reflectante, acabado con aspecto mate, con el fin de minimizar los reflejos, y su color no debería ser excesivamente claro u oscuro. Asimismo, las superficies del mobiliario con las que pueda entrar en contacto el usuario deben carecer de esquinas o aristas agudas y ser de baja transmisión térmica.
  • El teclado deberá ser inclinable e independiente de la pantalla para permitir que el usuario pueda adoptar una postura cómoda que no provoque cansancio en brazos, manos o espalda. Tendrá que disponer de espacio suficiente delante del teclado para que el usuario pueda apoyar los brazos y las manos. La superficie del mismo deberá ser mate para evitar los reflejos.

En caso de utilizar ordenador portátil, se recomienda la utilización de un soporte o estación de acoplamiento que permita la colocación frontal y regulación de la altura de visión de la pantalla, con el fin de poder mantener la postura del cuello en posición neutra, sin giros forzados, recomendando para ello la utilización de teclado y ratón periféricos.

Iluminación del puesto

Es muy importante disponer de una iluminación general adecuada a la tipología del trabajo que se desarrolla, en este caso, de alta exigencia visual, por lo que deberá proporcionarse un nivel mínimo de iluminación de 500 lux para prevenir problemas visuales.

Condiciones termo-higrométricas

Las condiciones de temperatura y humedad relativa deberán ser las adecuadas a la época del año para facilitar el confort térmico, ya que constituyen un factor influyente de bienestar y en el desarrollo y ejecución de las tareas. Es recomendable temperatura operativa se mantenga entre los 23ºC a 26ºC en la época de verano y entre 21ºC a 24ºC en invierno.

En lo que respecta a los niveles de humedad relativa en el ambiente, para prevenir la sequedad de los ojos y mucosas se puede mantener entre el 45% y el 65%, para cualquiera de las temperaturas comprendidas dentro de los rangos de temperatura indicados. En el caso de existir riesgo por electricidad estática en los locales de trabajo, el límite no podrá ser inferior al 50% de humedad relativa.

Condiciones de ventilación

También es necesario disponer de una buena ventilación en el lugar de trabajo, siendo necesario para proveer de oxígeno, diluir el CO2 y eliminar olores y otras impurezas.

Una mala ventilación del espacio puede provocar picor e irritación de piel, ojos, nariz, garganta, lagrimeo, secreción nasal y otros síntomas alérgicos, dolores de cabeza, náuseas, frecuentes resfriados e infecciones similares.

Según indica en el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, “los trabajadores no deberán estar expuestos de forma frecuente o continuada a corrientes de aire cuya velocidad exceda los siguientes límites:

1.º Trabajos en ambientes no calurosos: 0,25 m/s.

2.º Trabajos sedentarios en ambientes calurosos: 0,5 m/s.

3.º Trabajos no sedentarios en ambientes calurosos: 0,75 m/s.

Estos límites no se aplicarán a las corrientes de aire expresamente utilizadas para evitar el estrés en exposiciones intensas al calor, ni a las corrientes de aire acondicionado, para las que el límite será de 0,25 m/s en el caso de trabajos sedentarios y 0,35 m/s en los demás casos.

Sin perjuicio de lo dispuesto en relación a la ventilación de determinados locales en el Real Decreto 1618/1980, de 4 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria, la renovación mínima del aire de los locales de trabajo, será de 30 metros cúbicos de aire limpio por hora y trabajador, en el caso de trabajos sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados por humo de tabaco y de 50 metros cúbicos, en los casos restantes, a fin de evitar el ambiente viciado y los olores desagradables.

El sistema de ventilación empleado y, en particular, la distribución de las entradas de aire limpio y salidas de aire viciado, deberán asegurar una efectiva renovación del aire del local de trabajo.”

Una de las formas más habituales, sencillas y rápidas para comprobar el buen funcionamiento de la ventilación de los locales es mediante la medición del dióxido de carbono (CO2) en el ambiente. En general, la idea es tan sencilla como comprobar si la concentración de COsupera o no el valor de 1.000 ppm (partes por millón), valor de referencia utilizado para el establecimiento de los caudales de aire requeridos.

Cabe tener en cuenta, además, los riesgos presentes en los centros de trabajo en lo que respecta a posibles contactos eléctricos de forma directa o indirecta, los medios existentes de prevención y protección en posibles casos de incendio u otro tipo de emergencias, riesgo de posibles cortes, golpes contra objetos, caídas a distinto y al mismo nivel, manipulación manual de cargas, etc., para lo cual se deberá disponer de las medidas preventivas oportunas.

Es exigible, en base a la legislación indicada en materia de prevención, que se realicen las labores de mantenimiento o modificaciones oportunas en las instalaciones, para garantizar unas condiciones de confort adecuadas en los puestos de trabajo: cambio de elementos de iluminación, limpieza de los conductos de ventilación, etc.

En cualquier caso, es muy importante que el personal laboral disponga de la formación e información adecuada en materia de prevención de riesgos laborales, incluyendo alguna tabla sencilla de ejercicios visuales y musculares que ayuden a relajar la vista y el sistema músculo-esquelético durante las pausas y, realizar un seguimiento periódico del estado de tu salud mediante los preceptivos reconocimientos médicos del servicio de prevención.

Desde el PortalCuídate de UATAE esperamos que esta información sea de tu interés con el fin de concienciar a las personas trabajadoras, autónomas y emprendedoras, para prevenir este tipo de riesgos.

Fuentes:

INSTITUTO NACIONAL DE SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO (INSST)

Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.

Real Decreto 488/1997 de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas al trabajo que incluye pantallas de visualización.

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